domingo, 30 de mayo de 2010


Había gente por todos lados, en las calles y en las veredas, detrás de mi y encima de mi sombra. Había gente en el espacio próximo y en el espacio anterior, en las vidrieras y en los vidrios, en los vasitos de plástico que bordaban el cordón y las banderitas colgantes y huérfanas.
Había gente por todos lados...
Huí, de la gente primero y de la no gente después. Huí con el paso apretado como un sueño. Del 76 en adelante no pude parar de llorar.
Es que había gente, gente que necesitaba y se los llevaron. Había gente que podía cambiar mi mundo y ya no están. Sus madres se cubrían la cabeza con un pañuelo y hoy se abrazan con los perpetuadores del plan siniestro que se los llevó.
Había gente por todos lados... me pregunto donde estabas cuando te necesité.
Me pregunto donde estaba toda esa gente que me hizo huir a buscar un poco de aire.

domingo, 16 de mayo de 2010

Nada me sobra


Nada me sobra, ni tu ausencia. Llevo en los hombros todo el no saber de los días intensos, anudado contra el olvido de las mañanas esquivas. Nada me sobra, ni el desencuentro cada paso equivocado abre un camino que por algo me llama, algo debo buscar por ahí, algo que viene faltando por acá. No me sobra ni un poco de tiempo para tenerte o para perderte de una vez por todas, las que te busqué y las que te estuve imaginando. No me sobra ni un poco de odio, tengo todo el que necesito y es poco, pero bien orientado y ni una molécula, ni una pequeña brisa es para vos. No me sobra ni una de tus caricias, ni medio beso, ni la sombra de un abrazo. No me sobran tus palabras, ni tu vista corta, ni tus rodillas lejanas. Me lo guardo todo porque, aunque no te lo dije, nada me sobra, ni tu ausencia. Llevo en las manos más preguntas que recuerdos.