Escucho la música.
Veo las fotos.
Me emociono con algunos recuerdos.
Nada se entiende cuando lo cruzo con la realidad.
Tengo los pies clavados al suelo.
El mundo sigue girando por el mismo lugar.
Solo yo puedo cambiar de sitio.
Cuando Pandora abrió la caja fue maldita para los obedientes y creadora de mil lenguas para los otros. Claro, puestos a elegir me quedo siempre con los otros.